Eva Ardoy

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  • Nombre: Eva Ardoy
  • Edad: 35 años
  • Estatura: 175 cm
  • Ocupación: Secretaria de Loveyourself
  • Están con nosotros desde: 6/10/2014

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“Todos los actos tienen sus consecuencias” es la frase que le repito muchas veces a mi hijo César….

Hola, soy Eva, tengo 35 años y hoy hace uno que tomé una de las mejores decisiones de mi vida: llamar a Loveyourself.

Toda la vida he sido una persona con sobrepeso. He probado multitud de dietas de las que la mayoría no he obtenido ningún resultado y con las que sí he conseguido bajar de peso luego he recuperado el doble de lo perdido.

Hace un año llevaba una temporada en la que había desistido a la idea de intentar perder peso. Estaba gorda y no podía hacer nada, tendría que vivir con ello. Me enfadaba conmigo misma cada vez que un pantalón no me abrochaba o cuando iba de compras y no encontraba nada que me quedara bien. Siempre renegaba sobre el hecho de tallar pequeña la ropa, cuando en realidad y aunque entonces yo no era consciente, el problema era todos los quilos que me sobraban.

Por suerte el destino quiso que una noche de San Juan viera la transformación  que había hecho una amiga, lo que me hizo pensar en hacer un nuevo intento. No lo tenía muy claro pero al final llamé y pedí cita con Núria. Y fue justo en ese momento cuando empezó mi cambio de vida.

Dos meses después de la llamada por fin había llegado el día de la primera visita. Salí encantada con Núria y muy preocupada por lo mal que estaba. Yo era consciente de que me sobraban muchos quilos, de lo que no tenía ni idea era de la repercusión de comer mal como hasta entonces lo había hecho.

Sabía que tenía que ponerme las pilas, por lo que fui muy estricta con todas las pautas que me dio Núria. Nadie entiende que vayas con tu tupper a todas partes o que seas capaz de ir al cine y no comerte unas palomitas. Nadie lo entiende hasta que comienzan a ver que te adelgazas y entonces te preguntan que qué estás haciendo.

Ahora, por primera vez en toda mi vida y con (de momento) 25 quilos menos la gente me dice que estoy delgada, incluso me quedo alucinada cuando ¡ni siquiera me reconocen!

 Algo que se me va a quedar grabado para siempre es cuando hice un montaje con las fotos en ropa interior que me hice el día que comencé la dieta, tal y como me dijo Núria que hiciese, al lado de las que me hice siete meses después. La sensación que tuve es de no reconocerme y de tener ganas de llorar de alegría. De hecho a día de hoy miro las pocas fotos que tengo del año pasado y creo que nunca he estado así. Tengo la sensación de ser otra persona.

Y cómo siempre le digo a mi hijo “todos los actos tienen sus consecuencias”, las “consecuencias” que he sufrido por aquel día en que me decidí a descolgar el teléfono son muy positivas. He aprendido a comer bien, me encuentro mejor que nunca, disfruto de ir en bici y de mis patines en línea, no cojo ascensores, no me ahogo cuando caminando, hago carreras con mi hijo y disfruto cada vez que tengo que ir de compras porque se me ha quedado grande la ropa.

 ¿¿Y qué decir de Núria y Carles? Pues que ellos son la base de mi cambio de vida, que no encontraré nunca la forma de agradecerles todo lo que han hecho y hacen por mí. Y que ¡¡os quiero un montón!!

 

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